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OBISPADO GUADIX-BAZA
  • Publicado: 08.06.2009, 19:57
     
    ASandy
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    OBISPADO DE GUADIX Y BAZA
    COMENTARIOS

    La diferencia entre la primera edición de la Historia del Obispado de Guadix y Baza de 1696 y la segunda Edición de 1948, siendo ambas la misma escrita por D. Pedro Suarez, tienen la diferencia en que la primera, de la que disponemos en esta Web traída por Antonio Sierra, Pinche en docs, está escrita en castellano de aquella época y, la segunda edición, en el español de hoy.
    Pero, como es natural, esta segunda edición tiene en su Presentación varios escritos de historiadores modernos certificando la autenticidad de lo narrado por D. Pedro Suarez con su amplia bibliografía, y añadiendo otros apéndices finales.
    Y así se notifica: Publicada primeramente en Madrid, año de 1696, ahora nuevamente impresa y ampliada con una introducción y relación histórico-bibliográfica de la conquista del Río de la Plata y fundación de Buenos Aires por el adelantado D. Pedro de Mendoza ... Aumentada con 2 repertorios bibliográficos ... con una noticia preliminar del Sr. D. Vicente Castañeda. Académico Secretario Perpetuo de la Real de la Historia.

    Al tratarse de nuestra ciudad, Guadix, de la que su Estación es una barriada de la misma, hoy, ambas cargadas de historia están casi abrazadas con júbilo amoroso en su misma estructura después de un distanciamiento forzado en el tiempo de poco más de un kilómetro, es propio, por ello, que nos sintamos herederos de las mismas glorias de todos los protagonistas que la formaron. Aquí ya tiene cumplimiento lo que Rodríguez Pastor dice en el Misterio de Guadix: La leyenda y el paisaje, la ciudad y el hombre, ahora forman un todo armónico y definitivo.

    Esta Historia del Obispado es fuente de donde se ha bebido parte de ese quehacer histórico del que hoy nos sentimos orgullosos, y que ya ha sido asumido en varios libros y, comentado literaria, histórica y bellamente por autores modernos y tan prestigiosos como Carlos Asenjo y José Asenjo Sedano, señalando como epicentro y faro de la vida de Guadix, su Catedral.

    En esta Web, solo quisiera extraer del libro de Pedro Suarez algunos comentarios, breves, solo lo que se permite en un blog, y dejar constancia más afectiva que exhaustiva, de ciertos testimonios y acontecimientos allí contenidos que no pueden servirnos de fugaces noticias sino de bellos y sólidos recuerdos de nuestra historia.
    En los artículos 44 al 47 de Bellos recuerdos, ya hemos visto escritos de D. Carlos Sanz, como la presentación de la segunda Edición de la Historia del Obispado de Guadix y Baza, y la fundación de Buenos Aires.

    Hoy, voy a transcribir lo esencial de la presentación que D. Vicente Castañeda añade a esta Historia, y como él dice: "ejemplo y testimonio de amor a la Fe y a la Patria española, que ha sido la base de nuestra grandeza".
    ---
    Hoy en los comienzos del siglo XXI no faltan detractores viles e incultos destructores que desearían hacer desaparecer los cimientos comunes que fueron conseguidos con ingente esfuerzo y, que quisieran borrar de la realidad con el prurito de una falsa cultura, que increíblemente reniega de su misma base, de sus antepasados y de su esencia histórica.
    Es como si poderes fácticos, no tan lejanos, quisieran hundir la Catedral y cuanto ello ha significado en nuestra Historia para hacer una nueva cultura para el pueblo. No se hundirá físicamente ni nuestra Catedral ni alguna otra, pero sí se intenta ocultar el humanismo cristiano para luego hacerlo desaparecer a pesar de ser imprescindible en la cultura de occidente, abriendo así de nuevo, las puertas a invasiones bárbaras, extranjeras, con otra religión o con la nueva religión laica de Estado. Porque de siempre el hombre, con un instinto universal, ha vivido y vive de una o de otra religión. No es progresar, sino volver al Emperador, o Jefe transitorio, imponiendo normas morales caducas, como de las de un falso dios pagano del que ya San Torcuato nos librara.

    Seguir junto a San Torcuato, en su mensaje, es además, reconocer como dice Carlos Asenjo en Alhorí su articulo LXIII de Bellos recuerdos del año 1960: que "S. Torcuato además de Padre de la comunidad religiosa tiene que ser padre de la comunidad civil, protector del pueblo, de sus problemas temporales y colectivos, taumaturgo del Gobierno de cada día?Torcuato ha de entretenerse, como en su tiempo, en la fertilidad de los campos, en las vías de comunicación, en las escaceses de alimentos, en las epidemias? Torcuato así, más que el Apóstol y el padre de cada uno de los accitanos, es el apóstol y el padre de la comunidad reunida. Y así se observa como lo atestigua la tradición y el día de hoy, que todo su culto ha sido siempre el culto de la muchedumbre más que de cada uno de los hombres de ella. San Torcuato, más que el patrono de cada guadijeño ha sido el patrono de Guadix, y el culto que ha recibido, su grande y mejor culto, ha sido más el de la ciudad que el de las personas individuales. Por eso también sus gracias han tenido sabor colectivo. Sus milagros han sido milagros con repercusión general, como la lluvia y el sol, que, cuando él los ha enviado, los ha enviado para todos".

    Y, nuestro patrono no pude dejar de ser: "Episcopal San Torcuato. Padre de España, Patrono y Corregidor de Guadix", primer pueblo que ostenta la liberación del paganismo.
  • Publicado: 11.06.2009, 12:03
     
    ASandy
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    2-
    D. Vicente Castañeda, Académico de la Real de la Historia, escribe en esta segunda edición:
    Convertir en realidad los bellos sueños es el goce supremo de las almas inflamadas por la Fe y ganadas a la Caridad. Reconocer lo que debemos de nuestra vida a los que nos precedieron, ensalza y sublima a los que, declarándolo, sienten en su frente el beso del destino que tiene tanto de ascua como de nieve, cuando desciende sobre el alma en innumerables dulzuras que mueren en deleitosa caricia al contacto con la realidad.
    El Editor de este segunda impresión de la obra del Dr. D. Pedro Suarez, Historia del Obispado de Guadix y Baza, cumple al hacerlo la realidad de dar vida a sus emociones sentimentales, dulces flores de su alma, ante a lo que a San Torcuato y sus compañeros apostólicos debe en su formación espiritual cristiana, intensamente sentida, y al hacer resaltar así mismo la deuda que Guadix y toda España tiene con el Santo, que en la noche de la idolatría iluminó sus ámbitos con la Luz de la Verdad, irradiándola refulgente sobre el solar de nuestra Patria, ofreciendo en holocausto su martirio a cambio de la salvación de tantas almas españolas, que absortas pudieron saber contemplar y venerar el sacrificio de la primera Misa rezada en nuestro suelo.

    Sabe nuestro editor que la fecunda viña de dorados frutos y pomposos pámpanos necesita el cuidadoso cuidado de numerosos obreros, y así vuelve los ojos a los que puedan dar, para que, con su caridad, los atiendan y formar vigorosa luego la Santa Casa, en la que quines tengan vocación de operarios, reciban las enseñanzas y las doctrinas necesarias para seguir los preceptos evangélicos que San Torcuato y sus compañeros señalaron y sellaron con su propia sangre.
    ---
    Se refiere el Sr. Castañeda que se haga realidad la creación de un Seminario en Guadix para los Hispanoamericanos y de manera especial para Argentina por ser el accitano D. Pedro de Mendoza el fundador de Buenos Aires. Proyecto por el que se hace esta segunda edición y se solicita la protección de la Excma. Sra. Doña María Eva Duarte de Perón.
    Proyecto que no llegó a realizarse.

    (Los que continúen leyendo este breve resumen de la obra de Pedro Suarez que es base fundamental de nuestra historia, terminarán sorprendidos de la grandeza de nuestra admirada y querida ciudad: Guadix).



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    editado por: ASandy, 11/06/2009 13:11h<!-- end editby -->
  • Publicado: 18.06.2009, 20:31
     
    ASandy
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    3-

    FINALIDAD DE LA SEGUNDA EDICIÓN QUE COMENTAMOS
    (Es bueno conocer nuestra Historia para admirarla)

    "...reavivar el nombre de San Torcuato, primer discípulo de Santiago, quien junto con sus compañeros, los Siete Varones Apostólicos FUNDARON EN ESPAÑA LA CRISTIANDAD, PLANTARON LA RELIGIÓN Y DESTRUYERON LA IDOLATRÍA (S, Gregorio VII) cuyos frutos dichosos nos alcanzan hoy a nosotros españoles y a todos aquellos pueblos de América y Asia que de nosotros descienden, o que de labios de nuestros santos misioneros recibieron la Buena Nueva.
    Nos proponemos también honrar a Guadix dando a conocer su nombre a los muchos españoles que aún pudieran ignorarlo, porque fue en esta tierra bendita, rodeada de montañas que eternamente cubren las nieves, donde la Divina Providencia quiso que los discípulos de Santiago, aquellos mismos que le acompañaron a Jerusalén, y que por designio divino nos trajeron su santo cuerpo, que después fueron consagrados Obispos en Roma por San Pedro y por San Pablo y enviados a evangelizar España, quiso la divina Providencia que en esta antiquísima tierra se operara la conversión del primer pueblo que, con su Princesa Santa Luparia, aceptaba el bautismo de Jesucristo.

    Y honrar también a Guadix ante todos los españoles, porque allí se fundó la primera catedral apostólica, y allí fue donde por primera vez, se dijo la Santa Misa de rito apostólico, real y verdadera representación mística del Sacrificio del Gólgota.

    Otro de los acontecimientos que tanto honran a Guadix, fue el haber sido cuna de D. Pedro de Mendoza, llamado el Adelantado, fundador que fue de la ciudad de Buenos Aires en el año de 1536.

    Otros grandes varones tuvieron su cuna en esta ciudad de Guadix como D. Álvaro de Bazán con su brillante actuación en Lepanto.
    Y el que fue su Obispo Don Antonio de Guevara cuya obra literaria gozó justa fama en el mundo entero.

    Y es para la consecución de estos propósitos, que deseamos reproducir este libro, compuesto con rigurosa exactitud de los hechos históricos con desprecio de todas las leyendas imaginarias que los falsos cronicones vocearon a principios y mediados del siglo XVII, salvose el Dr. D. Pedro Suarez de este contagio, por su desprecio a todo cuanto no estuviese apoyado en documentos de estricta autenticidad.

    La Historia del Obispado de Guadix y Baza comienza exponiendo los hechos, desde los primeros tiempos de que se tiene noticia de la antiquísima Acci, y se detiene con la mayor extensión en cuanto se refieren a la vida del glorioso San Torcuato, columna de la fe católica en España".



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    editado por: ASandy, 18/06/2009 21:50h<!-- end editby -->
  • Publicado: 26.06.2009, 11:21
     
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    4-
    La grandeza de S. Torcuato tiene su fundamento no solo en haber sido contemporáneo a los Apóstoles, sino en llegar a ser el discípulo predilecto de Santiago. Y de tal forma gozaba de la confianza de ellos que nada menos que el mismo Pedro y Pablo, lo consagran Obispo en Roma.
    Grande debía ser su santidad pero no lo podían faltar las dotes de cultura y saberes de líder para que fuese él no solo consagrado Obispo, sino que Pedro y Pablo lo destinan a España para que comience, por el sur, con él la evangelización.

    Su misión era la misma de Santiago, vino a ocupar su puesto. Si Santiago evangelizó por el norte a Torcuato se le encomienda por Pedro y Pablo, comenzar por el sur. Por ello Pedro Suarez exterioriza su amor al santo, confesando la deuda que con él tenemos contraída todos los españoles. De los primeros siglos son las preces que invocan en su honor los más antiguos breviarios; ya en la Edad Media aparecen los templos levantados a su memoria por todas las anchas tierra de España.

    Su autoridad y conocimiento de la misión y de la doctrina de Jesús, era semejante a la de los Apóstoles. Por ello es la columna de la cristiandad en España porque era el Primero, el que presidía a los siete varones apostólicos que según San Gregorio VII: FUNDARON EN ESPAÑA LA CRISTIANDAD, PLANTARON LA RELIGIÓN Y DESTRUYERON LA IDOLATRÍA.

    Fue San Isidoro cumbre de la cultura hispana del siglo VII, quien formó el rito Mozárabe, donde en la fiesta dedicada a nuestro santo patrono, se aprecia con minucioso trazado una biografía extensa de los Siete Varones Apostólicos, basada en documentos que, algunos de ellos, se perdieron por los avatares de la invasión sarracena.
    Abundan los códices del primer milenio, cuyos textos se identifican o coinciden en expresiones equivalentes, historiando la fundación de la cristiandad en España y propagación del Evangelio por San Torcuato y sus compañeros.
    La obra histórico-literaria que se mueve alrededor de este problema es singularmente copiosa y apoyada siempre por los historiadores de mayor autoridad; son Pontífices como León III, Calixto II y Gregorio VII los que en epístolas y decretales sostienen, confirman y sentencian la providencial actuación de San Torcuato y sus compañeros.

    5-
    Las extensas investigaciones que hemos podido realizar a través de los trabajos posteriores al Dr. D. Pedro Suarez, hasta nuestros mismos días, nos llevan a concebir que la más unánime actitud positiva de cuantos historiadores tratan este asunto, proclama con certitud histórica la trascendental acción de San Torcuato.

    El P. Enrique Flores, en su España Sagrada, una de las más importantes con que cuenta la Historia patria, dedica extensa parte de sus Tomos III, IV y VII a tratar de la obra de los siete apostólicos, San Torcuato y sus compañeros, acompañados siempre sus textos con citas y reproducciones de documentos antiquísimos.
    Suyas son estas palabras: Nuestras Iglesias veneraron con razón a los siete (S. Torcuato y sus compañeros) como fundadores y propagadores apostólicos de la doctrina evangélica y como instituidores de las sillas pontificias. Este solo título es bastante y dignísimo para dar culto a Dios en un día destinado a esta memoria.

    El P. Zacarías García Villadas, S.J. como rigurosísimo crítico tan conocido, haciendo estudio minucioso de cuantos documentos antiguos se conocen, concluye que la tradición que sostiene la venida de S. Torcuato y sus compañeros a España a fundar la cristiandad y propagar la fe de Cristo, es cierta y venerable.
    Añade que el jefe de la expedición debió ser S. Torcuato, pues en todos los textos se le cita el primero y en seis de los ocho calendarios mozárabes se especifica únicamente su nombre, señalando a los demás con la voz genérica de Compañeros.
    Pero acudamos a la más alta autoridad en crítica histórica, al insigne Menéndez y Pelayo: La Historia que con tanta fruición recuerda insípidas genealogías y lamentables hechos de armas, apenas tiene una página para aquellos héroes (San Torcuato y sus Compañero) que llevaron a término en el suelo español, la metamorfosis más productiva y santa.

    El presentador de esta segunda edición, ante los testimonios aducidos, proclama que acentuando la esperanza de ver fructificar esta semilla en relación con la vida y los hechos de los Santos varones apostólicos en el libro sobre la Historia del Obispado de Guadix y Baza, que hoy de todo corazón lanzamos por amor a San Torcuato, y que esperamos sea recogida por multitudes de seguidores de Cristo. Y felices nosotros si viésemos convertida en TIERRA DE PEREGRINACIÓN los santos lugares donde por vez primera sus manos sagradas celebraron el sacrificio santo de la Misa, seguro que allí habrían de recibir fortaleza en el tesoro de su fe, al revivir las escenas en que los santos varones apostólicos se ofrecieron en holocausto para darnos as Cristo.
    El presentador de esta segunda edición recurre también a cuantos del algún modo cultivan las artes o las letras. (Hoy tenemos entre otros a los hermanos Asenjo Sedano que han dado respuesta brillante a nuestra historia) También ellos, prosigue el presentador son llamados a cooperar en la Obra del Señor, dándonos interpretado por la inspiración de sus artes todo el contenido emotivo y dramático de aquellas gigantescas personalidades cristianas de los primeros tiempos, que lucharon con las tinieblas de un paganismo cruel y violento y la incredulidad de un judaísmo farisaico. Y con el precio de su sangre hoy nosotros mismos somos testimonio de su verdad .

    Hoy nos encontramos con otra tendencia pagana muy generalizada, se nos inventan ídolos por doquier, pero los que tenemos fe sabemos que ?alimento fuerte y alimento bueno es para las almas la vida de los santos, y puro jugo de vivir glorioso cuantas enseñanzas de ellos recojamos.

    6-
    Hoy de nuevo es actualidad lo que se nos pide en la presentación de nuestra Historia de Guadix: Vosotros artistas, profesores, educadores buscad en la verdad victoriosa de nuestra Historia la inspiración de vuestras obras, mejor que en ficciones intrascendentes, siempre producto imaginativo sin contenido vivificante, tomad la gran responsabilidad de vuestras funciones y enseñad, educad y hasta apasionad a nuestras legiones de juventud con aquella doctrina por la que se puede caminar confiados y atrevidos. Porque quien pudo nos dijo era la Verdad y la Vida.
    .
    ¿A qué personajes de las ficciones modernas podríamos comparar en valor y en heroísmo con aquellos santos varones? Ellos no buscaban nada humano, es más, pagaban con su sangre el favor de enseñarnos el camino de la más sublime libertad y de la Verdad.
    ¿Cómo literatos y artistas, teniendo en vuestras manos la victoria de la verdad y de la vida, os la dejáis arrebatar por el enemigo y por la muerte?. Porque habéis vuelto las espaldas a la luz, nos estamos convirtiendo en estatuas de sal. Tiempos son estos en que la nave de nuestra existencia se mece entre el oleaje furioso de herejías y escepticismos, y si hemos de quedar a flote de la trágica tormenta, recurrir tenemos a la base inconmovible de las verdades eternas.

    Y si esto se escribía en el año 1948, ¿podemos decir que hoy hay menos paganismo, escepticismo y decadencia de los valores, aún paganos, no solo espirituales sino aún de los puramente naturales? Nuestros antepasados en Guadix adoraban a Isis esposa de Osiris, pero aún ellos consideraban a esta diosa como representante de la fidelidad conyugal, incluso más allá de la muerte, y la abnegada solicitud maternal, era la protectora de las madres, de los niños y de la familia.
    Torcuato, el Cristianismo, consiguió concentrar todo en un solo Dios, realmente viviente, aplicando estas protecciones al que tenía Vida Divina, no a imágenes sin tener más realidad que la de la figura material, pero aún ellos veían en su espiritualidad los valores naturales: Fidelidad conyugal, protección a la madre, de los niños y de la familia. Pero hoy estas mismos valores necesarios para una convivencia feliz y en paz, son destruidos y sustituidos brutalmente por sus contrarios: infidelidad como progreso, dar a la madre el derecho de matar en su seno a su propio hijo y aniquilación de la familia, pasando la autoridad de los padres al Gobernante de turno, que puede, según sea el gobernante, no solo imponer valores sino establecer leyes para convertir un delito natural en un derecho, a base de repetir por los medios la bondad de su voluntad falsamente divina e idolatrada de si mismos.

    Y así estos versos:

    El sabio es ignorante
    Como el filósofo desatinado
    Si es un dios petulante
    Sin someterse aun Dios increado.

    Todo filósofo es barco varado
    Si ante el Gran Ser, se idolatra encallado.

    No hemos de ser almas vencidas por los misterios de la fe, que apenas opera en los pechos briosos de esos jóvenes pletóricos y anhelantes de aventuras y heroísmo. Ver, sino, a San Torcuato y sus compañeros siguiendo rutas legendarias que conducen del oriente extremo, navegando mares impetuosos y caminando por tierras lejanas.
    A ellos hasta les acompañaba el milagro, ¿pero necesitamos de milagros continuos para creer? Si así fuera, creeríamos sin libertad, obligados por la fuerza de Dios.
    Pero ¡Milagro es toda nuestra vida, nuestra conversión, nuestra redención!

    Y milagro es:
    Te veo con tu dedo comenzando el tiempo.
    Estabas solo, eras...antes del primer lucero.
    Lanzaste al espacio materia, mundos,
    millones de soles con planetas,
    millones, unos vivos y otros ya muertos.
    Se pierde la mente en el espacio
    bordeado en sombras de terciopelos negros.

    Jadeante llego al fin y, allí comienzan infinitos senderos
    con miles de millones de galaxias galopantes.
    S«lo tu, ceramista creativo, llenas y contemplas ese infinito espacio
    de explosiones y silencios, haciendo tu sabiduría, todo un ordenado universo.
    Da miedo pensar en tu poder, en tu soberbio hacer,
    en tus secretos pensamientos:
    Al dar ser a los "seres",
    al dar luz a los luceros,
    al poner vida en las aguas,
    al dar movimiento acompasado a los microbios
    y a los gigantes soles de fuego.
    ¿Para qué oh Dios, tal despilfarro de poder?
    ¿Para asombrar a unos hombres
    polvillo, micromillones de esta gigante tierra
    que es solo granito de piedra en playa, microbio del universo?

    Hombres, silencio, nacemos llorando,
    vivimos crujiendo y morimos calaveras, riendo.


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    editado por: ASandy, 26/06/2009 12:59h<!-- end editby -->
  • Publicado: 02.07.2009, 18:20
     
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    7-
    Resumen de, ORIGENES Y ANTIGUAS MEMORIAS DE LA CIUDAD DE ACCI O GUADIX
    Dr. Pedro Suarez.

    Dice Plinio que la senectud en los hombres es venerable, pero que la antigüedad en las ciudades es cosa sagrada. Y Ulpiano se refiere a Tiro su ciudad, como antiquísima en la serie de los siglos. Y así con razón podré yo hacer, dice Pedro Suarez, el mismo elogio a la ciudad de Guadix, llamada Acci en la antigüedad, por hallarla celebrada por los escritores y geógrafos más antiguos entre las poblaciones más ilustres de España, sin que en alguno de ellos se encuentre memoria de haberla fundado ninguna de tantas naciones como invadieron España, lo cual es argumento de su grande antigüedad, como también el no hallarse deducción conocida de su nombre Acci en las lenguas fenicia, griega, romana, ni latina.
    Esta misma antigüedad se comprueba porque Ptolomeo geógrafo tan antiquísimo, numera a Acci entre los quince pueblos principales de los bastetanos o bástulos, españoles originarios que habitaron gran parte de Andalucía y después se mezclaron con él los fenicios,a lo menos después de haber venido a gobernar el de los cartagineses su general Amilcar,pues llegaba desde la tierra firme inmediata a Cádiz hasta más allá de Cartagena. Después de la partida de Aníbal a Italia entraron los romanos en España desposeyendo a los cartagineses, sujetando a la de Roma toda aquella parte que obedecía a la de Cartago. Y la dividieron en dos provincias: la De Citerior y la de Ulterior, perteneciendo a esta última la ciudad de Acci o Guadix. Posteriormente la dividieron en tres provincias. La Bética, la Lusitania y la Tarraconense comenzando esta última desde Guadix por Muxacar (Murgi) pasando por Granada y Almería. Tenía doce colonias y siete conventos jurídicos que uno de ellos estaba en Cartagena a donde acudían para la determinación de sus pleitos los de Guadix.

    Es prueba de la antigüedad y primitivo lustre de la ciudad de Guadix concediéndola los mismos honores y exenciones de que gozaba Roma. dándole la prerrogativa de Colonia Romana: usaban del mismo derecho y leyes de Roma en su gobierno, eran vivas imágenes que representaban la majestuosa grandeza de Roma, tenían sus Senados.
    En este tiempo aparece el nombre de Julia que tuvo la Colina Accitana y es probable fundamento para creer que la erigió Julio Cesar. La antigua inscripción copiada de una piedra de Guadix dice así: A Julia Mamea Augusta, madre del Emperador Cesar Marco Aurelio Severo Alejandro Pio, Feliz, Augusto, madre de los reales: la Colonia Julia Gémina accitana devota a su Deidad y Majestad.- El nombre de Gémina o Gemela se debe inferir con entera firmeza que se formó (el nombre) de esta colonia de alguna legión de tantas como la tuvieron, no siendo inverosímil, que al tiempo en que Augusto consiguió la Paz en el orbe romano, se asignase a alguna de las legiones que residían en España la ciudad de Guadix, dándole por esta razón sobre el nombre de Julia ( por Julio Cesar) , el renombre de Gemela, por el de la legión de que se formaba.
    Julia Mamea, de la inscripción referida, era Natural de Suria y profesó la religión cristiana en que tuvo por Maestro a Orígenes (célebre exegeta intelectual cristiano) Fue Mamea mujer muy hermosa, sabia y prudente; ninguna romana, dice el Obispo de Guadix Fray Antonio de Guevara , histórico escritor (1526), le excedía en la honestidad de su persona, ni le igualaba en el recogimiento y custodia de su casa, Educó en buenas costumbres a su hijo el emperador Alexandro Severo, y fue causa de que aprendiese provechosas ciencias, dándole maestros muy doctos, y teniéndole puestas guardias para que no permitiesen le entrasen a hablar, si no es varones ancianos y sabios,
    Asesinado Heliogábalo, emperador, eligieron los romanos a Alejandro Severo en su lugar, año 224 de Cristo. Cuando Alejandro comenzó a imperar era muy mozo, por lo cual Mamea su madre y Mesia su abuela, se encargaron del gobierno, asistidas de ancianos, sin los cuales nada se resolvía. Fue Alejandro inclinado a los cristianos, y él lo hubiera sido si los sacerdotes de la gentilidad no se lo hubiesen impedido. De aquí se colige que por aquel tiempo profesaban los accitanos la Ley de Cristo, pues dedicaron esta inscripción a Mamea, y no a su hijo el emperador.
    Acredita el antiguo y singular esplendor de la colonia de Acci o Guadix la concesión del derecho itálico con exención de pagar el tributo ordinario. Y se llama itálico porque Augusto Cesar hizo libre a toda Italia de este censo o padrón. En España gozaron de este privilegio solo: Guadix, Badajoz, Mérida, Valencia, Alicante y Barcelona.
    Entre otras, existe en el término de Guadix, cerca de Fiñana, una piedra con la siguiente inscripción: A Caya Plancia Romana, enriquecida, o dotada de grande hacienda en el campo, o término de Guadix, por las buenas obras que hizo a la República: Casio Longino, varón consular, le ofrece solo esta memoria.
    Longino, al parecer, era el Gobernador de la España Ulterior.
    El nombre de Guadix es lo mismo que Gueth o Guadh-Haix, que en arábico significa Río de vida. Este se lo pusieron los moros (dejando el antiquísimo de Acci) por lo saludable de las aguas y fuentes cristalinas de su río, cuya frescura y conductos de acequias fertilizan las huertas y pagos de su distrito. Y así como otros autores hablan de su tierra expresando la amenidad de sus huertas, la abundancia de su caza, la cría de caballos y otros ganados, la copia de sus exquisitos árboles frutales, la frescura y fertilidad de los ríos que bañan sus términos, lo medicinal de sus yerbas y lo regalado de sus baños: unos que llaman de Alicun y otros de Alhama, cerca de Purullena en los cuales mana el agua naturalmente caliente, y en ellos se curan varias enfermedades.


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    editado por: ASandy, 02/07/2009 19:30h<!-- end editby -->
  • Publicado: 06.07.2009, 18:29
     
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    Finalizamos este capítulo con el siguiente:
    8-
    Culto de los gentiles de Guadix

    Los accitanos, o de Guadix, adoraron en la antigüedad falsas deidades. Macrobio (que escribió ha de mil trescientos años), refiere idolatraban con muy grande religión el Simulacro de Marte, a quien llamaban Netón que derivada de la lengua griega era el dios de la muerte y las batallas y así lo pintaban con rayos para dar a entender que su sol eran las armas y que en la guerra solo consistía la verdadera claridad y resplandor de su fama.
    D. Diego de Mendoza que estuvo en tierra de Guadix y Baza en tiempo de la rebelión de los moriscos, 1569, refiriendo que los moradores de Guadix adoraban al sol en forma de piedra redonda y negra, dice se hallaban todavía algunas por esta tierra con rayos alrededor. Los accitanos y demás españoles idolatraron en la antigüedad según Macrobio al dios Marte solamente, más lo cierto es eran muchas las falsas deidades que adoraban; y así lo da a entender el antiguo Oficio Isidoriano o mozárabe.
    Las actas de estos Santos según el Dr. Pisa en castellano, refieren : que el día en que entraron en Guadix a buscar comida los discípulos de San Torcuato, estaban los gentiles celebrando fiesta con gran solemnidad a los dioses Júpiter, Mercurio y a la diosa Juno y otras falsas deidades. Los españoles recibieron este falso culto de los egipcios, quienes significaban en el toro al sol o porque en Heliópolis se veneraba al toro, a quien llamaban Netón, o porque el buey Apis se manifestaba a semejanza del sol.
    Con la entrada de San Torcuato dejaron la idolatría los accitanos y se edificó en esta ciudad iglesia, que fue la primera dedicada a San Juan Bautista y la primera que se fundó en España, después de la del Pilar de Zaragoza.
    ---
    Nota:
    Repito que me limito a trasladar los datos que aportaba en el siglo XVII el Dr. Pedro Suarez en su obra sobre el Obispado de Guadix Baza. Después se han ampliado más informaciones, ya publicadas, como el artículo en nuestro periódico de Carlos Asenjo: San Torcuato Corregidor de Guadix. Pero es como un recuerdo de tan insigne historiador en el año 1696, enamorado de Guadix y San Torcuato.
    Creo que a San Torcuato no se le ha dado su valor histórico y real de lo que fue y representó en su tiempo. Sirva este resumen de la Obra de Pedro Suarez como aportación de admiración a tan insigne personaje, Torcuato, Santo primer Obispo de Guadix y, al mismo tiempo de agradecimiento y homenaje a Pedro Suarez, cuya segunda edición se hizo el año 1948 y, es de la que estamos haciendo un breve resumen para que no se olvide la antigüedad de la Sede Episcopal de Guadix, que dada la influencia de la Iglesia en tantos siglos, ha dado memorables Obispos que la engrandecieron para honra de todos y que no podemos dejar en el olvido.

    No es menos cierto que en todos los períodos de la Historia, como es natural, la Iglesia no ha tenido la misma influencia, pero sí que el cristianismo ha forjado la Historia de Europa y hasta no hace tanto, era la mayor protectora de las artes y de la letras como nos demuestran la permanencia de sus monumentos, bibliotecas, esculturas, literatura y toda obra de arte de las que nadie como ella llena nuestro actual patrimonio.
    Pero, hoy, como en otros períodos, se repite lo que Hilarie Belloc, pionero del Catolicismo intelectual en tiempos de Chesterton, llamó Ataque Moderno, como hoy la doctrina de la llamada Nueva Era persiguen toda espiritualidad y de manera significativa contra la Iglesia Católica, de lo que somos testigos
    Cito estas palabras de H. Belloc que podemos aplicar a nuestra actualidad:
    ---está el hecho que, a lo largo de los siglos, la Iglesia ha reaccionado con fuerza impulsando su
    propia resurrección en los momentos de mayor peligro.

    "El conflicto mahometano estuvo muy cerca. Casi nos empantana. Sólo la reacción armada de España, seguida por las Cruzadas, evitó el triunfo completo del Islam. La agresión del bárbaro, la de los piratas del Norte, la de las hordas mongoles, llevaron a la Cristiandad al borde de la destrucción. Y, sin embargo, los piratas del Norte fueron contenidos, derrotados y bautizados. La barbarie de los nómadas del Este fue eventualmente derrotada; en forma muy tardía pero no tan tarde como para que no fuese posible salvar lo que podía ser salvado. El movimiento que se llamó la Contrarreforma enfrentó el avance hasta entonces triunfal de los herejes del Siglo XVI. Incluso el racionalismo del Siglo XVIII fue, en su momento y lugar, controlado y rechazado. Es cierto que engendró algo peor, algo de lo cual ahora padecemos. Pero hubo una reacción contra él y esa reacción bastó para mantener viva a la Iglesia y hasta para que recuperara elementos de poder que se creían perdidos para siempre".

    Siempre habrá una reacción y, respecto de la reacción católica existe cierta vitalidad, una cierta forma de aparecer con fuerza inesperada a través de nuevos hombres y nuevas organizaciones. La Historia y la ley general del surgimiento y la decadencia, en sus lineamientos principales conducen a una primera conclusión: a un rápido agotamiento del catolicismo en el mundo. Pero la observación, tal como se aplica al caso particular de la Iglesia Católica, no conduce a esa conclusión. La Iglesia parece tener una vida, orgánica e innata, bastante inusual; un modo de ser único y poderes de resurgimiento que le son peculiares"

    No volvamos a la adoración del sol, ni de Marte, ni de ningún otro ídolo que se encarne en instituciones o personas. Nosotros somos "hijos" del verdadero Dios.

    Además, destaquemos este punto por demás interesante: muchas mentes vigorosas, agudas y más sensibles de nuestro tiempo se están inclinando claramente hacia el lado católico por su base y fundamento de la defensa de los derechos humanos sobre los que se ha fundado el cristianismo.


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    editado por: ASandy, 06/07/2009 19:41h<!-- end editby -->
  • Publicado: 13.07.2009, 10:57
     
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    9-
    ANTIGUOS TÉRMINOS DEL OBISPADO DE GUADIX.
    La catedral episcopal de Guadix, instituida por San Torcuato, es la más antigua de toda España.
    Pero, Desde los primeros siglos hasta el reinado de los Reyes Católicos fue sufragánea de la de Toledo, cabeza de una de las seis provincias en que estuvo dividido el gobierno eclesiástico de España y Galia Narbonense en tiempo de los godos. Toledo tenía como sufragáneos a 19 Obispados: entre ellos Guadix, Baza, Urci, que fue Orce o Vera de quien se reputa sucesora Almería. Segovia, Osma,Baeza, Mentesa, que según algunos es un despoblado junto a Cazorla y otros a Jaén. etc.
    La de Andalucía, que era su metrópoli Sevilla, tenía a Illiberi, después Granada, población ilustrísima desde el tirano dominio de los moros si bien no hacen memoria de ella en la antigüedad.
    Durante el reinado de Wamba del 672 hasta el 681, se convocó en Toledo concilio nacional para declarar la división de los Obispados de España para terminar las discordias que se ofrecían entre los Prelados sobre los límites de los Obispados. Para Acci se dice así: Acci tenga desde Segura hasta Montaña, y desde Arcatel hasta Caracoye. Estos últimos términos son confusos después de tantos siglos. Pero el nombre de Segura es muy conocido por los geógrafos por su sierra y manantiales. El del Montaña es correspondiente al de Sierra Nevada. Es decir, dejaba desde el monte jabalcahol el limite con el obispado de Baza, Desde Bacor con el Obispado de Baeza y por encima de Diezma y La Peza llegaba a Sierra Nevada. El nombre de Arcatel y Caracoye estaría uno por el río de Fardes abajo, y el otro hacia Almería hasta pasar la villa de Abla.

    11
    ANTIGÜEDAD DE ALGUNAS POBLACIONES DEL DISTRITO DE GUADIX

    El marquesado del Zenete está en parte que mira al septeptrión en las amenísimas faldas de Sierra Nevada confinando con los términos de la ciudad de Guadix, y por la parte del Mediodía con las tahas de Ujíjar y Andarax, en las Alpujarras. Es tierra de abundantísima de cristalinas y copiosas fuentes que fertilizan de todo género de frutos y ganados, Atraviesa sus términos el río, que naciendo de una fuente en lo alto de Sierra Nevada, y bajando a vista de Jerez, Alquife y la Calahorra, llega a las murallas de Guadix y se incorpora después con los ríos de La Peza y Fardes y más adelante se unen con el Guadalquivir.
    De este marquesado es cabeza la villa y fortaleza de La Calahorra. Los lugares del Zenete son población de fenices, habitada después, en tiempo de moros, por los zenetes venidos de Barbería, una de las cinco generaciones descendientes de los alárabes. Antigüedad de algunas poblaciones del distrito de Guadix
    De este marquesado es cabeza la villa y fortaleza de La-Calahorra. Pedraza refiere ser los lugares del Zenete población de fenices, habitada después en tiempos de moros por los zenetes venidos de Barbería, una de las cinco generaciones descendientes de los alárabes.
    Fue La Calahorra con sus términos de patrimonio y señorío del Conde Don Julián en tiempo del infelice rey D. Rodrigo, el último de los godos, por quien sucedió la universal y funesta pérdida de España.
    El nombre más propio de esta villa es Alcalahorra.
    Cuando se hable de los moriscos volveremos a referirnos de estos y otros lugares.
    El nombre más propio de esta villa es Alcalahorra. (Hoy, con el cambio de la L= La Calahorra)

    La villa de Fiñana
    que en latín se llama Finiana, la reputo, por antigua población, a lo menos de tiempo de romanos, aunque otros dicen tuvo principio en tiempo de los moros. El motivo que para esto tengo es que según autores se llamó en la antigüedad Accitum y así como al modo que mudaron el nombre de Acci en el de Guadix, mudarían los moros el de Accitum por el de Fiñana, aunque la conjetura de atribuirla al tiempo de los moros puede originarse de haberla estos reedificado y fortalecido.
    En la Alcazaba de Fiñana está hoy una piedra antigua con la siguiente inscripción cuya primera línea está borrada: Layfeno Justiniano, varón de la tercera cohorte o legión, rogó al pueblo poner esta título o memoria al emperador Lucio Aurelio, Vero Augusto, gran vencedor de arménios, partos y medos, Pontífice Máximo, Potestad tribunicia y cónsul tercera vez.
    Y como Lucio Vero imperó en el año 163 de Cristo es de suponer que Fiñana era romana, aunque tengo entendido que esta piedra estuvo anteriormente en Abla.

    12-
    La villa de Fiñana,
    que en latín se llama Finiana, la reputo por antigua población, a lo menos de tiempo de los romanos aunque he oído decir que tuvo principio en el de los moros. El motivo es que según Hortelio y Cavarrubias se llamó en la antigüedad Accitum, cuya voz se deriva de Acci y siendo esta tan antigua tiene el olor de la misma antigüedad y al modo que mudaron el de Acci en el de Guadix, mudarían los moros el de Accitum en el de Fiñana aunque la conjetura de atribuirla al tiempo de los moros puede originarse de haberla estos reedificado y fortalecido.
    En el alcazaba de Fiñana esta hoy una piedra antigua con la inscripción siguiente: "Layfeno Justiniano, varón de la tercera cohorte o legión, rogó al pueblo poner este título o memoria al Emperador Lucio Aurelio Vero Augusto, gran vencedor de armenios, partos y medos, Pontífice Máximo, Potestad Tribunicia y cónsul tercera vez". Aunque después, el Obispo de Guadix don Fray Antonio de Guevara escribiera: He colocado aquí por noticia solamente esta inscripción, y no a fin de persuadir con ello la antigüedad de Fiñana, por tener entendido que esta piedra estuvo anteriormente en Abla.

    13-
    LA VILLA DE ABLA
    Discurro, dice Pedro Suarez, ser población de mayor antigüedad que la de Fiñana, está situada a un lado de Sierra Nevada, entre Guadix y Almería. Circúndanla dos ríos que el uno nace en la misma sierra y fertiliza sus campos y los de Aurucena, y el otro tiene su manantial origen de diversas fuentes siendo una de ellas la que llaman del Rey, por decirse pusieron allí sus reales los Reyes Católicos, y, dilatándose sus aguas riega muchas tierras hasta un sitio que llaman Casabermeja. Háyase esta ciudad tan ennoblecida como santificada y regada con la sangre de tres ínclitos mártires cuyas actas se referirán después.
    Los vestigios de sus muros y venerables ruinas persuaden bastantemente su antigüedad.
    En una piedra que hoy sirve de basa a una cruz que está en la puerta de la Ermita de san Antón, se halla una inscripción de la que solo se puede conjeturar que el Cabildo dedicó esta memoria a Aurelio, que sería algún señalado magistrado, en tiempos de romanos, si no es que fuese el Emperador.
    Alba es el nombre latino de Abla que hoy colocamos la L después de la B. Antonio Pio la refiere después de Guadix y luego Urci y Murgi, la primera Orce, aunque otros dicen ser Pechina, y la segunda Mujacar. Plinio la llama Alba con el renombre de Virgao. Y como hay muchas poblaciones del mismo nombre como Alba Urgabonense de Jaén, Plinio la sitúa en la Bastetania que mira al mar, y así no se puede referir a Arjona y por ello el martirio de San Apolo y sus compañeros, según expone el Marqués de Estepa cuyas actas del Legendario de Astorga señalan el martirio en Alba, cerca de Guadix.
    Con el motivo de señalar Ptolomeo entre los pueblos bastetanos una ciudad llamada Abula no ha faltado quien diga que esta es Abla, y otros que es Vilchez en el Obispado de Jaén. Y de aquí pasan a decir que San Segundo compañero de San Torcuato, fue Obispo de Abla y los otros de Vilchez.
    Aunque esto no se opusiera a las tradiciones y testimonios que favorecen a la Catedral de Avila, en Castilla, (donde se venera y fue hallado el cuerpo de San Segundo, es muy leve la conjetura que coligen de la Geografía de Ptolomeo, como oscurecida la identidad de sus poblaciones, unas arruinadas y sepultadas en el olvido y otras trasformadas y desconocidas por la mutación de los nombres y tanto Bivar y Ximena, tomando esquinas, sobre querer deslindar hoy el sitio de la antigua Abula de los bastetanos, deteniéndose a interpretar a este fin los Cronicones apócrifos impresos con el nombre de Juliano y Luitprando.


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    editado por: ASandy, 13/07/2009 12:21h<!-- end editby -->
  • Publicado: 20.07.2009, 10:27
     
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    14-

    De la conversión y patria de San Torcuato

    Refieren los escritores la vida de San Torcuato, unida con la del Apóstol Santiago el Mayor, desde que entró en España hasta que fue sepultado su cuerpo en Galicia.
    Cuando los Apóstoles, después de recibir al Espíritu Santo, cuando quisieron dividirse el mundo, Jacobo el Mayor, se anticipó en la jornada y habiendo convertido a muchos en Judea y Samaria, recibió la bendición de María Santísima para venir a España por el año de treinta y siete de Cristo. Es grande la variedad de los historiadores en referir el Puerto donde el Apóstol desembarcó: Cartagena, Almería, Galicia o Asturias. Pero habiendo entrado en las Asturias hacia la parte de Oviedo, dice Pedro Suarez, cogió el primer fruto y primicia de España, convirtiendo a Torcuato que fue su primer discípulo.
    Torcuato fue de nación española, si bien hay variedad en referir el pueblo de su naturaleza. Galicia le aclama por su natural, el Principado de Asturias le pide por suyo, Zaragoza le solemniza de tiempo inmemorial el día 15 de Mayo, la Villa de San Torcaz, en el Arzobispado de Toledo, le venera por su hijo.
    Guadix es el que se halla con más claro derecho para llamarse patria de San Torcuato porque como dice Orígenes y Tertuliano que, la Iglesia universal celebra el día del martirio, llamándole el de su nacimiento, y así Guadix, y, como a Cristo se le llama el Nazareno calificando ser su patria Nazaret por la habitación que tuvo en ella, Torcuato tiene como patria a Guadix. Y Cicerón: Los romanos celebraban los días en que sus emperadores habían sido sublimados al solio, llamándoles días naturales.
    El Papa Calixto Segundo dice: el apóstol eligió en Galicia estos nueve discípulos: Torcuato, Tesifón, Segundo, Indalecio, Cecilio, Esicio, Eufrasio Atanasio y Teodoro, de lo que se deduce que Torcuato es el primero y más antiguo discípulo de Santiago. Tanto S. Isidoro, como el Martirologio Romano y el del Venerable Beda nombran en primer lugar a San Torcuato y del mismo modo las Iglesias de Santiago, Pilar de Zaragoza y el Orden Militar de Santiago, como los breviarios de Cordova y Evora nombran con precedencia de Torcuato a los demás. Y el Padre Yépez dice: San Torcuato, discípulo regalado de los Apóstoles, y el Apóstol de la misma España, doctrinado por Santiago y cabeza de la misión a que vinieron los siete Obispos primeros predicadores de España después de Santiago. El Padre Jerónimo Pardo escribe su obra Excelencias de Santiago. Y Villegas dice que San Torcuato y seis compañeros vinieron con el Apóstol a España, donde estando en ella, se le ligaron otros discípulos: Colocero, Basilio, Pío, Crisógono, Teodoro, Atanasio y Máximo. Pero esta objeción de que vinieran con Santiago es de ninguna autoridad y la fabricó a su arbitrio el Padre Jerónimo Román basada en Cronicones no aceptados. Y así el Breviario Romano reza: Fueron de los que convirtió el Apóstol en España estos siete santos Obispos, y los primeros que envió San Pedro a este reino. La conversión de estos santos, conseguida en España, es la mayor defensa de la venida de Santiago a ella. Urbano VIII para disipar dudas mandó se afirmase en el breviario Romano la venida de Santiago a España, y la conversión de estos siete discípulos en ella, como tradición de la Sede Apostólica. La conversión de San Torcuato y sus compañeros consta de esta tradición eclesiástica, que es una de las más examinadas por aquel crisol de la Santa Sede. Los otros discípulos: Colocero, Basilio, Pio, Crisógono y Máximo no se hallan reconocidos como San Torcuato y sus seis compañeros.


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    editado por: ASandy, 20/07/2009 11:36h<!-- end editby -->
  • Publicado: 25.07.2009, 18:14
     
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    15-
    Con motivo del dia del Apostol Santiago envio estos datos que nos trasmitió Pedro Suarez

    ---
    SAN TORCUATO SIGUE AL APOSTOL SANTIAGO HASTA JERUSALEN HASTA QUE PADECIÓ MARTIRIO, DE DONDE TRAE A ESPAÑA SU SAGRADO CUERPO.

    Habiendo convertido Santiago a Torcuato, su primer discípulo, lo llevó consigo por todos los pueblos de España. Entró después de diversas peregrinaciones el Apóstol en Zaragoza asistido por Torcuato, Tesifón y demás discípulos, si bien muy afligido y desconsolado del poco fruto que había conseguido en España. Es tradición piadosa y admitida, que una noche salió, como otras, acompañado de Torcuato y demás compañeros, a la orilla del Río Ebro, junto a la muralla, donde solía descansar y orar, y estando en profunda oración, oyó suavísimos cánticos, y alzando los ojos, vio Jacobo, nuestro patrono, a María Santísima en carne humana junto a un pilar o columna rodeada de millares de ángeles y le pidió que le edificase un templo con el título de su nombre donde permaneciendo allí aquel Pilar hasta en fin del mundo, experimentarían las misericordias de su Hijo, los fieles que con verdadera fe las pidiesen. Alegróse el Apóstol y los ángeles se llevaron a la gloriosísima Virgen, dejando en el mismo Pilar una imagen divinamente fabricada, que es la que se venera hasta el siglo presente. Debemos contemplar por muy singular prerrogativa la de Torcuato por haber gozado también de esta visión con sus otros compañeros.
    Jacobo se levantó para edificar junto al Pilar la Iglesia que su majestad le mandó fabricase. Él era su arquitecto y la perfeccionó con ayuda de sus discípulos, poniendo la primera piedra con sus manos según lo refiere la oración del Oficio antiguo el día de su dedicación. Es prerrogativa de Torcuato haber sido obrero de este Santuario que perdura, readornado en el tiempo, hasta nuestros días.
    Resolvió el Apóstol dejar en Galicia a Atanasio y Teodoro llevándose a Torcuato y sus seis compañeros a Jerusalén por el año 30 al 40 de Cristo. Allí en Jerusalén tendrían reuniones con los otros Apóstoles y recibirían de nuevo la bendición de María Santísima, visitando los lugares de la pasión y muerte de Cristo. Proseguía Santiago la predicación con sus discípulos y convirtió a Hermógenes dado a la Nigromancia y a su discípulo Fileto después de varias disputas y obrados raros prodigios según cuenta Eusebio Cesariense. A instancia de los judíos, movidos de odio y envidia, Herodes Agripa, por complacerlos, hizo degollar a Santiago el día 25 de Marzo. Este glorioso martirio lo refiere Genabrardo en el año segundo del imperio de Claudio, que es el 44 de Cristo, siendo el primer Apóstol que bebió el cáliz del martirio, y al que pudieron presenciar, de alguna forma, Torcuato y sus compañeros. Los judíos echaron fuera de la ciudad el cuerpo de Santiago para que los perros y las aves se los comiesen. El Papa León III, Calixto II, San Antonino. El Obispo Equilino y otros, nos confirman que, después que fue martirizado el Apóstol, tomaron sus discípulos, vencidas algunas dificultades, el sagrado cuerpo, de noche, y lo llevaron a Jerusalén al puerto de Jope, donde hallaron prevenida una barca, en que, gozosos, entraron el precioso tesoro de su maestro y guiados por la mano de Dios pasaron todo el Mediterráneo hasta el estrecho de Gibraltar y rodeando a casi toda España, llegaron a Galicia al lugar llamado Iria Flavio ( hoy el Padrón) el día 25 de Julio, y séptimo de su embarcación. A su paso por Portugal consiguieron la conversión de Cayo Carpo prefecto de Annona, que fue el primer cristiano que tuvo Palencia. Al saltar a tierra en la orilla del río Sar, sacaron el sagrado cuerpo y al ponerlo sobre una roca se abrió milagrosamente haciéndo cavidad para recibirle, y Ambrosio de Morales y otros dicen que se guarda la piedra con gran veneración.
    Recurrieron a un matrona llamada Lupa que vivía en un sitio que ahora se llama Castro Lupario cerca del Padrón, pero esta que era infiel, los mandó, con ánimo siniestro, a solicitar permiso a un Gobernador de aquella provincia, y este los mandó prender con ánimo de matarlos. Estando ya en la cárcel, fueron librados por un ángel. El Gobernador envió tras ellos muchos ministros para que los matasen, pero llegando al puente del río Tambre, fueron sumergidos por las aguas cayendo con ellos el puente. Dice Don Mauro Ferrer que se conservan todavía los vestigios y la memoria del portento. El Gobernador o Príncipe ante este suceso, los mandó llamar con mucha humildad se convirtió a la fe él y su familia. (Más adelante veremos este milagro repetido en Guadix) (A los Apóstoles y sus primeros discípulos, Dios concedía una protección especial para implantar el incipiente reino de Dios).
    Lupa aún no movida por estos prodigios, les dijo con el mismo engaño anterior que fuesen a un monte, que ahora se llama Pico Sacro) dos leguas de Compostela, donde tenía su ganado y allí unciesen unos bueyes a un carro que podía traer el cuerpo del Santiago, si bien ella sabía eran toros bravos, pero ellos uncieron los toros al carro como si fuesen mansos corderos, y una vez cargado el sagrado cuerpo, dejaron a los bueyes andar sin otra guía que la de Dios, y estos se dirigieron a un Palacio principal que Lupa tenía en Compostela que significa Campo de la Estrella y ahora Ciudad de Santiago. Viendo Lupa tanto prodigio recibió el santo Bautismo y les dio su Palacio dotado con mucha renta, para que en él hiciesen Iglesia que es la segunda que se edificó en España. Y en él el 30 de diciembre del mismo año San Atanasio y San Teodoro (dejados anteriormente allí por Santiago) acompañados de San Torcuato y sus compañeros, dieron sepultura al Apóstol.
    Celébrase la traslación de Santiago el 30 de diciembre del mismo año.
    De lo deducido hasta aquí se manifiesta con cuanta obligación es deudora España a San Torcuato y sus compañeros, de haberla puesto en posesión del sagrado cuerpo del Apóstol, su Patrono.
    No solo sacaron el cuerpo de Jerusalén, atravesando los mares, sino que en este Templo del hoy Santiago de Compostela, Torcuato y sus compañeros tienen parte como obreros de aquel santo sepulcro y apostólica iglesia venerada de todas las naciones que Torcuato y sus compañeros comenzaron y se ha trasformado en centro de un camino interminable de peregrinos, en la que el voto de peregrinación a ella es tan indispensable y reservado al Vicario de Cristo, como el de visitar los Santos Lugares de Jerusalén, prerrogativa que no tienen los sepulcros de los otros Apóstoles.


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    editado por: ASandy, 25/07/2009 19:20h<!-- end editby -->
  • Publicado: 29.07.2009, 09:44
     
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    16-
    SAN TORCUATO SE ENCAMUNA A ROMA, DE DONDE INSTITUIDO OBISPO, VUELVE A ESPAÑA ASISTIDO DE SUS COMPAÑEROS.

    Habiendo dado honroso sepulcro al cuerpo de Apóstol, se encaminó Torcuato a Roma llevando en su asistencia a los Santos Teófilo, Segundo, Indalecio, Cecilio, Esicio y Eufrasio, dejando en Galicia a San Atanasio y a San Teodoro que después fueron sepultados a los lados del Apóstol.
    Lo más admitido es que fue muy inmediato su viaje a Roma y, dando cuentas del estado de las cosas en España recibieron la paternal bendición del Vicario de Cristo y Príncipe de los Apóstoles San Pedro, que como Vicegerente General de Cristo, consagró de Obispo a San Torcuato y sus compañeros, que consultada, al parecer, la conversión de esta provincia con San Pablo, resolvieron enviar por maestros y prelados primeros de España a estos siete discípulos de Santiago. Quiso cifrar el Apóstol toda la felicidad de España a estos siete predicadores como los siete hijos que le nacieran a Jacob o como el número septenario del Apocalipsis con aquellos siete Ángeles y siete antorchas de siete Iglesias.
    Hay autores que señalan la fecha de esta misión en el año 45 de Cristo, y estos afirman que San Torcuato y sus compañeros fueron enviados a España y consagrados Obispos en Roma por el Apóstol San Pedro. Y si esto fuese así, se podría decir que la erección de la Catedral Episcopal de Guadix es casi tan antigua como la de San Pedro en Roma. Guillermo Eisen y otros lo ponen en el año 45 y el Cardenal Baronio en el 46 y así la quinta lección del rezo de Santiago dice que fueron enviados por San Pedro.
    Otros opinan que fueron consagrados en Roma por San Pedro y San Pablo, pero no habiendo concurrido los dos Apóstoles en Roma hasta el año 65, es argumento claro que no pudo ser antes la institución de los siete Obispos, ni su misión a España. A favor de este segunda opinión están el oficio mozárabe de San Isidoro, los martirologios del venerable Beda y otros; las Actas del libro Gótico de Alcalá, la epístola de Gregorio VII, el rezo de la santa Iglesia de Ávila, la tradición del Papa Calixto a quien siguen los rezos antiguos de las iglesias de Granada, Córdoba y Ébora y el Oficio de San Torcuato concedido a Guadix por Sixto V extendido ahora a todo el estado eclesiástico de España por Inocencio XII.
    Todas estas autoridades atribuyen a los dos Apóstoles la misión de los siete santos por el año 58 en que pudo hallarse en Roma San Pablo.
    Guillaume Catel y Luis Pons refieren, acompañaron a San Pablo y que pasando por Narbona los envió a Galicia según una epístola del Papa Estéfano y se da a la Iglesia de Carbona el título de primada. Pero el doctor Padilla afirma que dicha epístola fue escrita el año 260 de Cristo y Don Juan Corbelo dice se escribió el año 885 en que floreció el Papa Estéfano. Esta variedad en los escritores y diferencia de tiempo es argumento para tener por apócrifa la epístola referida.
    Habiendo sido consagrados Obispos por San Pedro y San Pablo, salieron de Roma encaminados a España. Y algunos señalan su desembarco en Almería antiguamente Abdera y después Almería., lo cual no tiene seguro fundamento como refieren Mendoza y otros que la antigua Abdera, fundada por los fenices y celebrada por Estrabón y Ptolomeo es la villa de Adra. Y que caminando para Guadix pasaron los santos cerca del lugar de Faroles, y descansaron en un sitio donde está fijada una cruz con su inscripción.



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    editado por: ASandy, 29/07/2009 10:50h<!-- end editby -->
  • Publicado: 06.08.2009, 20:20
     
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    17-
    SAN TORCUATO ENTRA CON SUS COMPAÑEROS EN GUADIX CONSIGUIENDO LA CONVERSIÓN MARAVILLOSA DE SU PUEBLO.

    Habiendo desembarcado en Adra caminaron luego la tierra adentro, y llegando a un fresco y apacible valle, distante más de media legua de Guadix, se pusieron s descansar, y de allí enviaron algunos de sus discípulos por comida a la ciudad. Entraron en Guadix en ocasión que el pueblo celebraba fiestas a los dioses Júpiter, Marte o Juno, y extrañados los gentiles se conmovieron a maltratarlos, más los discípulos, reconocida la persecución, huyeron y gran multitud les siguió con ánimo de quitarles la vida, y llegando al río donde había un puente que era de mármol, acabando de pasarlo San Torcuato y los suyos, se hundió entrando en él los paganos que perecieron sumergidos en las aguas.
    No falta quien opine que la población de Guadix donde entraron los discípulos a buscar comida, estuvo fundada en un sitio llamado Guadix el Viejo, con poca diferencia de distancia del río Fardes.
    Para mayor claridad se ha de suponer que el sitio donde se quedaron a descansar los santos estaba distante de Guadix 12 estadios de tierra, y siendo esto así, se colige claramente que el sitio no fue de parte del río hacia Guadix el Viejo porque este dista del Fardes menos de 6 estadios como lo afirman San Isidoro en el Oficio mozárabe, el Libro Gótico de Alcalá, y el antiguo breviario de San Juan de la Peña en Aragón.
    Llegase a esto al considerar que en el corto sitio de Guadix el Viejo no hay vestigios que demuestren población tan célebre en la antigüedad, como lo demuestran las ruinas de los antiquísimos muros de la ciudad de Guadix.
    El maravilloso suceso del puente causó tanto terror a los gentiles de Guadix, que discurriendo ser ejecutado por brazo más superior que el que ellos idolatraban, convirtieron todo el odio en espeto y veneración de los santos. Y una nobilísima senatriz de la ciudad, cuyo nombre era Luparia, les envió a llamar rogándoles les permitiese verlos.
    San Torcuato y sus compañeros entraron en Guadix el día 15 de Mayo, en que sucedió todo lo sucedido.
    Luparia, recibiéndolos benignamente, les preguntó de qué provincias eran enviados, y al saber eran dirigidos por los Apóstoles de Jesucristo oyó de su boca las verdades eternas y les rogó le concediesen el agua del bautismo. Le dijeron que para erigir pila bautismal primero erigiese una iglesia. La cual perfecta y acabada fue regenerada con el agua viva del Espíritu Santo. Y por ello Gil González y el doctor Pisa dicen ser el segundo o tercer templo que se edificó en España. San Torcuato y sus otros compañeros consiguieron que los demás ciudadanos de Guadix recibieran el bautismo siguiendo el santo ejemplo de su senatriz y ciudadana, y antes de recibirlo destruyeron todos los ídolos que adoraban los gentiles, y la iglesia la dedicaron a San Juan Bautista donde tuvo lugar el primer sacrificio o misa pontifical. Sería incomparablemente grande el gozo de aquellos ciudadanos y el de San Torcuato y sus compañeros contemplando el reciente y primer rebaño conquistado de la ciega gentilidad.



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    editado por: ASandy, 06/08/2009 22:11h<!-- end editby -->
  • Publicado: 13.08.2009, 11:30
     
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    GUADIX ES EL PUEBLO PRIMERO DE ESPAÑA QUE ABRAZÓ LA LEY EVANGÉLICA; Y POR HABER ESTADO EN ÉL SAN TORCUATO Y SUS COMPAÑEROS, ADQUIRIÓ GLORIA MUY SINGULAR.

    Fue Guadix (según cantan las iglesias de España en el Oficio de San Torcuato) la primera ciudad que abrazó la Ley de Cristo, después que entraron en estos reinos San Torcuato y sus compañeros consagrados Obispos.
    Es cierto que el Apóstol Santiago consiguió la conversión limitada de algunos de los habitantes donde predicó, pero de aquí no se infiere la conversión de aquel pueblo en común. Guadix fue la primera ciudad y pueblo de España, que en común, o al menos la mayor parte de ellos, abrazó la Ley de Cristo, lo cual manifiestan las autoridades siguientes:
    San Isidoro en el himno de San Torcuato, después de referido el milagro del puente, dice que ésta fue la primera senda o puerta de entrada de los pueblos para la Fe.
    Antiquísimo Pergamino Manuscrito en el Monasterio de San Bernardo de Toledo, cuyo historiador murió poco después de estos siete santos y en él se refiere hablando de Guadix: Que todo el pueblo dejó la falsa adoración de los ídolos y siguió el santo ejemplo de Luparia. Y en el Antiguo Libro Gótico de Alcalá cuyas actas, referidas por D. Juan Tamayo, afirman lo mismo.
    El Martirologio del Venerable Beda donde dice: Que a vista del milagro del puente y conversión de Luparia, creyeron en Cristo Nuestro Señor los demás ciudadanos. Lo que confirman Adón Viennense y los antiguos rezos de las catedrales de Granada y Avila.
    La última autoridad que se ofrece es del Doctor Valdés quien refiere que solamente en la ciudad de Guadix se convirtieron todos.
    Estas autoridades prueban fue Guadix el primero de España que en común abrazó la Fe de Cristo, pues no se lee que antes, ni por Santiago ni por los dos discípulos que dejó en esas provincias la admitiese pueblo alguno en común hasta que vinieron San Torcuato y sus compañeros.
    Es gloria de Guadix haber sido sus habitantes los primeros a quienes estos siete doctores, hijos de la Cátedra primaria de Roma, leyeron y enseñaron los siete artículos pertenecientes a la divinidad y los siete pertenecientes a la humanidad de Jesucristo. A quienes San Isidoro llama hachas ardientes de España.
    Es gloria de Guadix ser ilustrados con los siete dones del Espíritu Santo, las siete duplicadas Obras de Misericordia, la siete Virtudes: tres teologales y cuatro cardinales, para que con estas armas espirituales pudieran defenderse de la hostilidad de los siete pecados capitales. Todo eso a semejanza a la de aquellos siete panes y dos peces con que Cristo dio de comer a sus seguidores.
    Fueron estos siete Prelados, dice Gregorio VII y lo repite el Cardenal Baronio, los que plantaron la religión, fundaron la Cristiandad y dedicaron las iglesias con su sangre.
    A Guadix se le puede decir lo que San León Papa predicaba a la de Roma: Estos son los varones por quien se te comunicó la luz del Evangelio de Cristo; y tú, que eras maestra del error, eras ya discípula de la verdad. Estos son tus padres y verdaderos pastores, que te edificaron para el reino de los Celestiales con más felicidad que aquellos que pusieron los primeros cimientos de tus muros.
    El Doctor Pisa cifra el contenido de este capítulo diciendo: Esta es pues, la primera Iglesia de España (después de la del Pilar de Zaragoza) después de la cual se han seguido tanto número de ellos, como por tiempo se han levantado y dedicado. He aquí las primicias de la sementera que estos santos Obispos hicieron. Y el fruto cosecha que de ella cogieron, y este pequeño grano de mostaza es el que ha venido a crecer en una arboleda tan extendida, como vemos ser la Cristiandad en la nación española, con estos tan felices principios. Todo este copioso fruto se debe atribuir y agradecer al glorioso Apóstol Santiago, a quien cupo la suerte apostólica de predicar en España, y puso en ella la primera zanja, que fue la conversión de estos santos Pontífices, sus discípulos y después nuestros maestros., que resulta todo en grande honra de la ciudad de Guadix, por haber sido la primera que por esta predicación recibió la fe en España.



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    editado por: ASandy, 13/08/2009 13:26h<!-- end editby -->
  • Publicado: 19.08.2009, 12:17
     
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    SAN TORCUATO ES DESTINADO OBISPO DE GUADIX, DE DONDE EL SANTO Y SUS CONDÍSCIPULOS SE DIVIDIERON A PREDICAR POR DIVERSOS PUEBLOS DE ESPAÑA

    Conseguida la conversión maravillosa de los gentiles accitanos, fue San Torcuato destinado por obispo de Guadix, cuya ciudad fue en España la oficina y fuente de los primeros predicadores apostólicos como la ciudad Santa de Jerusalén, y comunicaron entre sí la división de provincias de toda la redondez de la tierra.
    A San Torcuato como el más antiguo de sus compañeros cupo la ciudad de Guadix de donde salieron y predicaron en muchos pueblos para destruir la idolatría. Y habiendo predicado y sujetado a la fe de Jesucristo innumerables multitudes pasaron y descansaron en Guadix. San Torcuato queda en Acci; San Tesifón en Verja (Vergi) cerca de Adra donde le veneran como Patrón; San Segundo en Avila donde tienen y veneran cu cuerpo ( o ¿Abla de Almería?); San Indalecio en Orce (Urci); San Cecilio en Iliberis, hoy Granada; San Hesiquio o Hisicio en Cazorla (Carteia o Cartesa) donde le veneran por Patrono y según otros en Tarifa donde celebran su rito de primera clase como patrono; San Eufrasio en Iliturgi, que es Andujar, en cuya cátedra episcopal sucedió Baeza, y después pasó a Jaén.
    Hay variedad de algunos pueblos referidos, originales de la mutación de las poblaciones y sus nombres, por causa de la invasión de los sarracenos y otras naciones, y sin duda permite la Divina sabiduría esta confusión para que en diversos pueblos, sean invocados y venerados por patronos y titulares.
  • Publicado: 27.08.2009, 06:58
     
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    ACCIONES APOSTÓLICAS DE SAN TORCUATO EN ESPAÑA

    A los Obispos y predicadores San Clemente Papa los llama almacenes de los misterios de Dios y pregoneros de su palabra. San Gregorio el Magno los llama Ángeles, puertas de Sión, y columnas de la Iglesia.
    San Torcuato fue brillante luz que desterró de España las tinieblas de la idolatría, éste fue la lengua del cielo y voz del Señor, éste fue el ángel, columna y primera puerta de Sión, fortificó para el cielo los muros de Guadix, fue el más antiguo de los Siete primeros Doctores de la Ley, enviado por el Príncipe de los Apóstoles.
    Fue San Torcuato quien plantó la religión en muchos pueblos de España, con la potestad que tuvo de San Pedro. El Padre Moa dice que tal vez, y así se supone que Málaga gozó de las primicias del Evangelio, porque San Torcuato predicó en esta ciudad, de donde pasó hasta el estrecho de Gibraltar.

    Fue San Torcuato de los primeros que en España comenzaron a invocar el nombre de Jesucristo y de los primeros que introdujo el culto y veneración de las imágenes. En la Villa de San Torcaz, Toledo, tiene por tradición y creencia que San Torcuato les llevó y dejó allí colocada la Imagen de nuestra Señora de Orcades, que hasta hoy veneran. En el partido de Canales de Toledo, hay un antiguo santuario y convento de religiosos de San Francisco con el título de Nuestra Señora de la Oliva, cuya milagrosa imagen refieren allí por tradición, la trajeron y colocaron San Torcuato y sus compañeros, y que desde su tiempo permanece la Oliva, que hoy está junto a la Iglesia de cuyos ramos y unción usan con devoción. Esto se dice en los lugares referidos, mas yo no hallo fundamento Para afirmarlo ni para negarlo.
    San Torcuato y sus compañeros, dice Gregorio VII, fueron los que establecieron y enseñaron el orden del oficio y culto divino. El Obispo Sandoval refiere a la letra una breve memoria escrita por Julián y Félix, Metropolitanos de Toledo, sacada de un libro muy antiguo de letra gótica, que fue del Monasterio de San Millán de la Cogulla, y en el año 1598 pasó a la librería del Escorial. Y en él se dice que estos siete santos trajeron consigo el orden de la misa, como la habían recibido de los Apóstoles. Lo mismo refiere Ambrosio de Morales y otros.
    Siendo San Torcuato y sus compañeros ya ancianos cuando entraron en Guadix y habiendo salido de esta ciudad para la predicación
    No tenemos noticias de las maravillas que San Torcuato obraría en Guadix después del prodigio del Puente, pero debemos tener por cierto que así San Torcuato como sus compañeros comprobaron su predicación para lograr la conversión de los pueblos, como los Apóstoles de Cristo, con muchas y varias señales, las cuales fueron necesarias según lo da a entender el Oficio Isidoriano y lo discurre el Doctor Alderete y lo confirma San Gregorio, para que se pudiese propagar la fe y crecer la multitud de creyentes en el principio de la Iglesia.


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    editado por: ASandy, 27/08/2009 08:06h<!-- end editby -->
  • Publicado: 03.09.2009, 07:40
     
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    DE OTROS SANTOS QUE REFIEREN LOS MODERNOS CON EL NOMBRE DE SAN TORCUATO

    Después que se aparecieron los fingidos Cronicones con el nombre de Flavio Dextro y Juliano, dicen algunos modernos que existieron tres Torcuatos: el primero discípulo de Santiago y Obispo de Guadix. El otro, natural de Roma, que le parece a Don Manuel Ferrer ser el que predicó al mismo tiempo en Málaga y hasta el estrecho de Gibraltar. El tercero y más moderno, San Torcuato Félix, que dicen fue natural de Toledo, Obispo de Braga en Portugal que padeció martirio en la pérdida universal de España, año de 712 en una ciudad llamada Quintania o Citania.
    Lo cierto es que solo hubo dos santos con el nombre de Torcuato, que fueron el discípulo de Santiago, Obispo de Guadix, nuestro patrono, y San Torcuato Félix, Obispo de Braga. Cuya vida refiere el Arzobispo Acuña, y habiendo florecido este muchos siglos después, (año 712) no puede ocasionar confusión alguna con el nuestro.

    22
    DEL MARTIRIO DE SAN TORCUATO, OBISPO DE GUADIX, Y DE LA MARAVILLOSA OLIVA DE SU SEPULCRO.

    Algunos Legendarios y Breviarios antiguos llamaron confesores a San Torcuato y sus compañeros, pero esto no es argumento para decir que no fueran mártires, ya que San Cirilo y otros usaban de estas voces llamando confesores a los que habían padecido martirio, confesando el nombre de Cristo ante los tiranos.
    Los breviarios antiguos hicieron conmemoración de la festividad de estos siete santos en un día, no por haber sido en uno mismo el glorioso tránsito de todos siete, pues es notorio fue en diversos días, sino es por razón y memoria del milagro del puente de Guadix o de la división que en esta ciudad hicieron los siete a diversos pueblos para fundar el catolicismo, como lo da a entender todo el tenor del Oficio isidoriano. Por estos motivos la festividad y conmemoración de todos siete en un mismo día.
    Gregorio VII Papa en el 1073 en carta dirigida al rey Don Alonso VI le hace memoria que estos siete santos plantaron la religión y dedicaron las iglesias con su sangre. No cae de bajo de duda debérseles el culto de mártires pues así lo confirma la Silla Apostólica en el oficio concedido a la Iglesia de Ávila por Clemente VIII en 1594, y en el concedido a la de Guadix por Sixto V en 1590 y extendido a las demás iglesias de España por muy Santo Padre Inocencio XII en 1693.
    Es antigua tradición de la iglesia y ciudad de Guadix que San Torcuato consiguió la corona del martirio, cuya aserción, aprobada por la Sede Apostólica, es suficiente autoridad; y la tradición no necesita otra prueba ni averiguación, aunque la tradición sea de los fieles de una sola iglesia según enseña San Juan Crisóstomo y el sapientísimo Obispo de Guadix don Martín de Ayala.
    El sitio de la consumación del martirio de San Torcuato se cree haber sido en un campo llamado Face-Retama distante dos leguas de Guadix en el cual hay una Ermita del Santo y unas cuevas, aunque es dable que en Guadix comenzasen los tormentos y se consumase el martirio en el campo. Carecemos de noticia cierta del día y año, Don Juan Tamayo y otros dicen el día 14 de Junio, Beyerlink llama al día 15 de Mayo.
    El Padre Quintana Dueñas discurre que al celebrarse los siete santos en 15 de Mayo es, o por la semejanza del martirio, o porque en este día murió San Torcuato, que es el primero de los siete. Más el motivo de solemnizarlos el 15 de Mayo es porque fue Guadix la primera ciudad donde colocaron el estandarte de la milicia de Cristo.

    Del género del martirio no se tiene más noticia que haberse hallado su santa cabeza con señal de un golpe, ye pegada en él con la misma sangre una venda de lienzo, lo cual se reconoció cuando se trasladaron las reliquias de Celanova a Guadix. Cuando en 1593 fue encontrado el sagrado cuerpo de San Torcuato, en Celanova, se hallaron enteros y cabales todos sus huesos y así consta de los de los instrumentos de la Catedral de Guadix.
    Habiendo recibido el martirio en la ciudad de Guadix fue sepultado en él su sagrado cuerpo. Dios manifestó señales prodigiosas con el raro prodigio de la oliva, continuando por espacio de setecientos años aclamado hasta hoy por los historiadores eclesiásticos. Junto a la iglesia y sepulcro del santo florecía una oliva y todos los años, en la víspera de la fiesta del Santo, se llenaba de más flores que de hojas, y el día 15 de Mayo cogían perfectas, hermosas y maduras tantas aceitunas cuantas podían llevar para curar sus enfermedades y dolencias. Esto decían las Actas del libro Viejo gótico de Alcalá y del Monte Sión de Toledo. Escrito mucho antes de la pérdida de España. El mismo Calixto II (que fue creado Papa ahora quinientos y setenta y seis años), en la historia de Santiago que siguen los Breviarios antiguos de Córdoba y Ebora, añade que el mismo día de la festividad se sacaba aceite de fruto ya maduro. (Nótese que en Mayo no es tiempo de aceitunas).
    Experimentose este milagro todos los años hasta la funesta pérdida de España, aunque El Papa Calixto por el año 1123, afirma que en su tiempo perseveraba este prodigio, y aunque en este tiempo Guadix estaba en poder de moros, es de discurrir no se celebraría fiesta del santo, sin embargo es creíble había cristianos que lo solemnizasen. En el siglo presente hay también junto a la Ermita y cuevas de San Torcuato una oliva.


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    editado por: ASandy, 03/09/2009 08:44h<!-- end editby -->

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